MagicScore: Una buena alternativa para escribir partituras.


Ricardo Sánchez. Cuando se trata de hablar de programas de escritura de música, se suele uno referir a los conocidos FinaleSibelius o Encore. Desde luego, son buenos programas, estos, muy completos y muy caros, al menos para la mayoría de usuarios.


Por suerte, hay alternativas más asequibles. Una de ellas, es el programa MagicScore, de origen ruso, del cual hay varias versiones, cuyos precios van desde unos 15 € a unos 94 €.
El funcionamiento de todas ellas es el mismo, notándose, simplemente, que la versión más cara dispone de más opciones de escritura.

Las versiones existentes son, por orden de precio: Note, School, Classic y Maestro. La más cara (Maestro), es realmente completa, ofreciendo, por un precio muy razonable, todo lo que se pueda necesitar para escribir partituras de alta calidad, e incluye una enorme cantidad de funciones y posibilidades. De echo, muchas más de las que se suelen usar en la vida real.

No obstante, quien quiera gastar poco, puede optar por la versión Note, que es, ya, más que suficiente, en la mayoría de los casos.

Cuadro de diálogo donde se eligen las principales características de la nueva partitura.

Fácil de usar, y en español

Lo primero que salta a la vista es que está en español (aunque, de manera muy sencilla se puede cambiar a otros idiomas), cosa que se agradece.
Su uso es muy sencillo. Dispone, lógicamente, de un sistema de menús con todas las opciones importantes, y, en la parte inferior, una serie de pestañas nos ofrecen diferentes paletas con símbolos de diferente tipo.

Paletas con todos los símbolos disponibles.
La introducción de notas y demás símbolos se hace con el ratón, aunque cada elemento se puede elegir, bien con el ratón, bien con el teclado, opción ésta que agiliza mucho la escritura.

Características únicas en programas de música

Además de todo lo habitual en este tipo de programas, MagicScore nos ofrece herramientas poco habituales. Por ejemplo, veamos la paleta de diseño:



En esta paleta, podemos elegir opciones de inclusión de textos (letras, títulos, cuadros de texto flotantes, etc.) Además, hay elementos de dibujo (formas geométricas, flechas, cuadros de color y opciones de inclusión de fotografías e imágenes), con la posibilidad de crear planos diferentes (como en los programas de maquetación). Aunque todo ello parezca superfluo, puede ser de suma utilidad a la hora de crear hojas de partituras que no se limiten, simplemente, a una partitura convencional. Gracias a estas opciones, nos puede servir, perfectamente, para maquetar hojas de ejercicios o didácticas para libros de texto o de ejercicios, por ejemplo.

Además, se combina con la posibilidad de crear partituras independientes en una misma hoja (cosa imposible en la mayoría de programas).


Incluso la versión más sencilla de MagicScore permite opciones como incluir varias voces en un solo pentagrama y partituras independientes en una misma hoja.

Podemos introducir las notas pulsando en un mástil de guitarra virtual (arriba), o en un teclado de piano (abajo).

Para quienes escriben partituras para instrumentos de cuerda, resultan de gran utilidad los símbolos para indicar dedos y cuerdas que están muy a mano, y sólo hay que arrastrarlos desde la paleta, al contrario que en otros programas, en los que, a menudo, encontrar esos símbolos es difícil y se convierte en una tarea lenta.


Fácil introducción de indicadores de digitación y cuerdas.


La paleta Modificar es muy útil, y muy sencilla, ya que es muy gráfica. Nos permite opciones como desplazar notas, cambiar plicas de sentido, mover compases, separar corcheas ( o semicorcheas, fusas...), estirar plicas, separar o mover pentagramas, etc.



Exportación

Aparte de todo ello, podemos exportar las partituras a pdf o a imagen (en bmp, gif o jpeg). Para exportar a pdf, hay que instalar un pequeño complemento, operación que el mismo programa se encarga de realizar cuando lo intentamos por primera vez.


Dificultades con el solfeo

Para aquellos a quienes les da pereza dedicar un rato a aprender los nombres de las notas (tarea, ciertamente, ardua), el programa pone a nuestra disposición un botoncito que, en un momento, añade la inicial de la nota a cada una de ellas:



De manera automática, puede convertir, cualquier partitura, a tablatura para instrumentos de cuerda. Lo mejor es que la tablatura es totalmente configurable, con lo que servirá para cualquier instrumento, sea cual sea su número de cuerdas y su afinación.


 Reproducción MIDI

Como cualquier programa de escritura de música, permite reproducir la música que se está escribiendo. Para ello, dispone de un selector de sonidos (muy poco logrados, la verdad, igual que en muchos de estos programas), que sirven para hacerse una idea de cómo va quedando lo que escribimos. Permite variar el volumen y el panorama del sonido.

Además, se pueden preestablecer volúmenes para las diferentes intensidades (piano, forte, etc.)


Aspecto general del programa


Conclusiones

Quizá no sea el programa de aspecto más moderno, pero, prescindiendo de eso se trata de un producto de muy alta calidad, y con una relación calidad-precio excelente. Fácil de usar, en español (y otros idioma), y barato, dando a elegir entre varias versiones.

Es, prácticamente, autosuficiente, permitiendo maquetar, sin ayuda de programas externos, partituras realmente complejas.

Se puede probar y comprar en la página del fabricante (www.musicaleditor.com).